El macramé tiene un profundo significado espiritual relacionado con la conexión, el ciclo de la vida, la protección y la meditación, ya que los nudos representan unión y equilibrio, el acto de tejer simboliza nacimiento y renovación, y sus diseños como el Árbol de la Vida conectan lo humano con lo divino, ofreciendo un camino hacia la paz interior, el crecimiento personal y la armonía al centrar la mente en el presente.