Tipos de adivinación

¿Qué tantas hay?

Noviembre 2025

Como en el caso de la magia, el hombre pretende percibir lo desconocido haciendo uso de su componente divino. Para adivinar hace valer su semejanza con la pareja de los dioses viejos que fueron usados como modelos de la especie humana.

Con la adivinación se pretende conocer el futuro, el pasado distante y el presente oculto. Se busca saber, entre otras cosas: 1) la ubicación de las personas (esposas huidas, familiares extraviados); 2) el origen de las enfermedades; 3) el tratamiento adecuado de los pacientes; 4) el sino de los enfermos; 5) el clima futuro; 6) la suerte de las batallas; 7) las calamidades que se ciernen sobre la población; 8) el destino de las empresas; 9) la autoría de los robos, y 10) el sitio donde se encuentran los animales perdidos o robados.

Los que practican la adivinación creen que dioses sobrehumanos revelan el futuro a aquellos que están preparados para leer e interpretar ciertas señales y presagios, que, según dicen, se comunican de diferentes maneras: mediante fenómenos celestiales (posición y movimiento de estrellas y planetas, eclipses, meteoros), fuerzas físicas terrestres (viento, tormentas, fuego), la conducta de ciertos animales (aullido de perros, vuelo de pájaros, movimiento de serpientes), los dibujos de las hojas de té en una copa, las formas del aceite en el agua, la trayectoria que describen las flechas al caer, la apariencia de partes del cuerpo de animales sacrificados (hígado, pulmones, entrañas), las rayas de la palma de la mano, sorteo y los “espíritus” de los muertos.

A algunos campos de la adivinación se les ha dado nombres específicos. Por ejemplo, el augurio, popular entre los romanos, es un estudio de los presagios, portentos o fenómenos casuales; la quiromancia predice el futuro por medio de las rayas de la palma de la mano; la hepatomancia inspecciona el hígado; la aruspicina examina las entrañas; la belomancia, las flechas; la rabdomancia se vale de la vara de adivinación; la oniromancia es adivinación por medio de los sueños, y la necromancia es la supuesta comunicación con los muertos. La adivinación también se practica mediante la bola de cristal y los oráculos.

La quiromancia es la práctica de adivinación que consiste en interpretar el pasado, presente y futuro de una persona, así como su carácter, a través del estudio de las líneas y características de las palmas de sus manos. La cafeomancia es el arte de predecir el futuro interpretando las figuras que forma la borra del café en el fondo de una taza.

La osteomancia es una forma de adivinación que consiste en la práctica de interpretar el futuro a través de la observación o manipulación de huesos. El término proviene de las raíces griegas “osteo-” (hueso) y “-mancia” (adivinación), y se asocia con el lanzamiento de huesos u otros objetos sobre una superficie para leer sus patrones. 

 

La ceromancia es una forma de adivinación que consiste en interpretar la cera derretida de una vela para obtener mensajes o predecir el futuro. Esta práctica ancestral, también conocida como velomancia, se basa en la lectura de los patrones y las formas que la cera forma al caer en un recipiente con agua o al solidificarse en la vela. La interpretación de estos patrones, junto con el estudio de la llama, el humo y el color de la vela, se utiliza para obtener presagios.